Sed de Mal/ Touch of Evil

 
Título: Touch of Evil / Sed de mal

Año: 1958

País: EEUU

Director: Orson Welles

Guión: Orson Welles ((Novela: Whit Masterson)

Intérpretes: Charlton Heston, Janet Leigh, Orson Welles, Marlene Dietrich, Joseph Calleia, Akim Tamiroff,Dennis Weaver, Ray Collins, Mercedes McCambridge, Joseph Cotten, Zsa Zsa Gabor

Puntaje: 9

Una de las películas destacadas de Orson Welles, aunque no la mejor. Resulta difícil criticarla porque contiene muchos ingredientes sobresalientes, pero hay que decirlo (y más conociendo de lo que era capas este hombre, quizá por eso me pongo aún más pretenciosa) existen muchas otras cosas mejorables en la cinta.
Vale aclarar en su defensa que la cinta sufrió incontables traspiés y que lo que vemos es una aproximación a lo que Welles quería (realizada 15 años después de su muerte) ya que la productora en su momento no solo estreno una edición modificada de lo que él había hecho sino que además le agregaron escenas filmadas a sus espaldas.
Aún así, se nota su arte, su estilo. Forma parte además de un época en que los géneros (prácticamente todos) mutaban, siendo Sed de mal (Welles) y Atraco perfecto (Kubrick) dos de los exponentes más importantes de este cambio en lo que a cine policíaco se refiere (1).


Sed de mal nos muestra un personaje (Quinlan) sombrío y decadente pero respetado dentro del ámbito policial, muy bien interpretado por Welles, que lleva a cabo una investigación a raíz de una bomba que explotó en la frontera entre México y Estados Unidos. A dicha investigación se le suma Vargas (policía mexicano) que se encontraba en el lugar al explotar la bomba, a punto de comenzar su luna de miel con Janet Leigh
Por momentos, sobre todo al principio, cuesta ubicarse en qué lado de la frontera estamos, cosa que (creo yo) aporta un plus a la oscuridad de la trama.
Luego se van desarrollando tres frentes de acción, uno que sigue a Vargas, otro a Quinlan, y otro a la mujer de Vargas. Y a medida que dicha investigación avanza, también se va dibujando más este trato incisivo entre mexicanos y estadounidenses, la desconfianza, las amenazas, pactos, etc, que otorgan a la película un ir y venir de conflicto constante y creciente.


Y ahora me detengo en lo que más se habla de la peli, el plano secuencia inicial. Que no solo tiene maestría técnica, sino dramática, y que por si fuera poco, esta al comienzo. Ya sabemos lo importante que son para una película sus primeros minutos, y cuánto hacen estos para que nos mantengamos frente a la pantalla y cuántas veces logran que definitivamente dejemos de mirar. Con los 5 primeros minutos de Touch of Evil, uno queda enganchado sin dudar, no hay forma de olvidarse de esa escena, no hay forma de no admirarla. Poco importa si después encontramos alguna cosa que no nos guste mucho (aunque son pocas), esos primeros cinco minutos logran un enganche tan fuerte que uno ya ahí mismo decidió ver la peli hasta el final. Ya lo decía Hitchcock, y yo lo repito a cada rato: “poné una explosión y tendrás sorpresa, mostrale al público un bomba a punto de detonar y tendrás suspenso”. (no lo dijo exactamente así eh). Y así empieza la peli, paseamos de un plano detalle de la bomba, para seguir al hombre que la tiene en sus manos (ensayadísimo momento en el que nunca se le ve el rostro), luego vemos como pone la bomba en un auto, mientras los dueños del auto se acercan a este, y la cámara sigue al auto de una manera extraordinaria, dando ritmo, acercándose cuando es necesario, deteniéndose por momentos, en una escena que es UNA SEÑORA ESCENA.


En cuanto a esas escenas mejorables, no vamos a entrar en detalles, pero se nota por momentos que la acción es actuada, como por ejemplo en la pelea del bar que mantiene Vargas con parte del grupo mafioso, en donde vemos movimientos bastante acartonados y diálogos algo forzados. Lo mismo pasa con algunas cuestiones de la trama que suenan algo descolgadas, como dejar a la mujer de Vargas en un hotel cuyo dueño es su enemigo, o cosas por el estilo.
Pero aún así, no todo en esas escenas es inapropiado. En la escena del bar nos encontramos con un momento clave narrativamente, donde la cólera y desesperación de Vargas (a raíz de lo acontecido con su esposa) no lo aleja tanto del capitán Quinlan y de aquello que en él critica.
La lógica del hotel, aunque algo forzada, no deja de funcionar de maravillas; primero si pensamos que no es justamente el esposo quien deja a la mujer allí, y sumándole a esto que ambos sectores policiales mantienen muy poco cuidado el uno por el otro. Ni hablar, que esto le suma al relato, otro punto de acción dramática que unido a los demás, se retroalimentan en suspenso y conflicto.


Si hablamos del enfoque, las escenas tienen planos “raros”, inclinados, personas tomadas desde lugares poco “prolijos” si se quiere, pero muy dramáticos.
El blanco y negro es esencial, carga a toda la película del ambiente necesario, una delicia ver la trama en esos dos colores. Y es que uno siente que el policial, es aún más fuerte en blanco y negro. Russell Metty fue el encargado de jugar con esos dos colores, de una manera formidable. 
Las actuaciones están todas a la altura de la trama, los secundarios también destacan, como el tío de la mafia o el encargado del hotel, por mencionar solo algunos. Las miradas de Marlene Dietrich, en un papel pequeño pero contundente, son sencillamente perfectas.
Se corre el rumor que la dirección de esta película cayó en manos de Welles a través de un equivoco, y él rehizo el guión en unas pocas semanas, por lo que puede suponerse que algunos fallos tengan que ver con eso. Así y todo, la película es un ejemplo de cómo generar suspenso, subtramas, profundidad dramática y acción. Touch of Evil, es mucho más que un policial negro o mejor dicho, como debería ser todo policial negro, habla no solo de los hechos puntuales sino del entorno, dándole importancia a pintar también el entramado psicológico y social donde esos hechos acontecen.
Les dejo el plano secuencia que les mencionaba.

Y no se puede negar que la música acompaña perfecto, así que aclaremos, corrió por cuenta de Henry Manzini.

(1) A decir del historiador cinéfilo Gubern, pero con mis palabras ;D

P.D.: Si te interesa el cine clásico, podes encontrar ésta y más reseñas de mis compañeros en SOLO CINE CLÁSICO. 


8 comentarios :

Emilio Luna on 23 abril, 2011 09:37 dijo...

Es quizás la película de Wells que más me gusta con Campanadas de Medianoche. Dejo a un lado Citizen Kane porque produce sentimientos encontrados.

Sed de Mal, es todo un ejemplo de lenguaje cinematográfico. Es un clásico a revisar anualmente. Cine con mayúsculas. Cómo tu crítica...Besos colombiana

Anónimo dijo...

Que tal!!!

Muy bueno tu post. Es totalmente cierto lo que decís, que la película sufrió incontables traspiés, pero hace unos diez años mas o menos se hizo una restauración que incluyó una re edición de la película tal como la quería o la soñó Wells. Tal re edición es la que limpió el plano secuencia inicial de los títulos de crédito iniciales.
En una de las primeras ediciones del Bafici se dió esta nueva versión para deleite de todos los que pudimos verla. En esa edición se encontraba el crítico Rosembaum, que creo algo tuvo que ver en el proceso. Puede que la memoria me traicione, pero creo que llegó a contar que como se sabía que una actuación en no se que escena le molestaba a Wells se lo eliminó al actor digitalmente o algo por el estilo. Para este trabajo contaron con notas dejadas por Wells.

Es una de mis películas favoritas de Wells.

Saludos,
Sergio

Mario on 24 abril, 2011 23:35 dijo...

Ésta película está entre las que voy a conseguir pronto, que me han entrado unas ganas incontenibles de verla, Orson Welles es un gran director, me gustaría sumergirme más en su filmografía y que mejor que con dicho filme que me atrae bastante, eso de que sea sobre criminales y que mnatenga el suspenso me engancha. Muy buena tu reseña. Un abrazo.

Mario.

angel on 25 abril, 2011 08:41 dijo...

De acuerdo con todo. Hago mención a esos planos "forzados", me parece recordar que son muy típicos de Welles en todas sus obras. Todo lo contrario que otros directoes en los que la cámara parece invisible. Será complejo de inferioridad.

Tarquin Winot on 02 mayo, 2011 06:27 dijo...

Curiosamente fue la música de Mancini la que usamos en mi blog para el concurso cinéfilo musical que lleva en funcionamiento unas semanas (http://enladrillovisto.blogspot.com/2011/04/la-melodia-escurridiza-ii.html)

Excelente blog, por cierto, enohorabuena.

David C. on 09 mayo, 2011 21:54 dijo...

A mi me gusto mucho el final de la cinta. Saludos.

Anónimo dijo...

Y dónde está el diálogo?

Roy Bean on 23 septiembre, 2011 06:28 dijo...

Hola Dialoguista.

A mi es que la escena inicial O opening shot que queda mas fino, que más me gusta, y estoy cansado de repetirlo, es el atraco en "The Killers" , de Siodmack, un plano secuencia de dos minutos perfecto.
Lo tengo en mi blog, comparado con uno de JOnie To en "Breaking Bad" que no está tampoco nada mal. Welles siempre será Welles, pero mis gusto son los mios :-)

Tampoco sed de mal es mi película favorita de Welles, casi te diría que a dia de hoy es "F for Fake".

Saludos
Roy

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